Rocódromo en casa: diversión vertical para niños y adultos

¿Te gusta escalar pero no siempre puedes ir a un rocódromo? ¡No te preocupes! Ahora puedes tener tu propio rocódromo en casa para disfrutar de la diversión vertical cuando quieras. Tanto para niños como para adultos, esta actividad es ideal para mantenerse en forma y mejorar la coordinación. En este post, te mostraremos cómo crear tu propio rocódromo en casa, los materiales que necesitas y algunas ideas para diseñar diferentes rutas de escalada. ¡Prepárate para subir a lo más alto!

¿Qué se necesita para el rocódromo?

Para practicar escalada en rocódromo, se necesitan algunos materiales básicos. Uno de ellos son los pies de gato, que son unos zapatos especiales diseñados para proporcionar un buen agarre en la pared. También se requiere un arnés, que es un arnés de seguridad que se ajusta alrededor de la cintura y las piernas para permitir la sujeción a la cuerda. Además, es recomendable utilizar magnesio líquido para mejorar el agarre de las manos.

Si se desea escalar tanto en rocódromo como en roca, se necesitan algunos materiales adicionales. Además de los pies de gato, el arnés y el magnesio, se requiere una cuerda para asegurarse y para realizar las maniobras de escalada. También es necesario contar con cintas express, que son unas cintas de nylon con mosquetones que se utilizan para unir la cuerda a los puntos de anclaje en la pared. Otros materiales necesarios son el asegurador, que es un dispositivo de seguridad para controlar la cuerda, y los mosquetones de seguro, que se utilizan para sujetar la cuerda al arnés. Por último, es recomendable utilizar un casco para proteger la cabeza en caso de caídas o golpes.

Material necesario para rocódromo Precio aproximado
Pies de gato 50-100 euros
Arnés 60-120 euros
Magnesio líquido 10-20 euros
Casco 30-60 euros
Material necesario para rocódromo y roca Precio aproximado
Pies de gato 50-100 euros
Arnés 60-120 euros
Cuerda 100-200 euros
Cintas express 15-30 euros
Asegurador 30-60 euros
Mosquetones de seguro 10-20 euros
Casco 30-60 euros
Magnesio 5-10 euros

¿Cómo distribuir las presas en un rocódromo?

¿Cómo distribuir las presas en un rocódromo?

Existen diferentes formas de distribuir las presas en un rocódromo, dependiendo del objetivo y nivel de dificultad que se desee ofrecer a los escaladores.

Una opción es convertir toda la pared en un rocódromo al uso, cubriendo toda la superficie con presas de escalada. Esta distribución permite una mayor variedad de movimientos y posibilidades de escalada, ya que los escaladores pueden utilizar cualquier punto de la pared para realizar sus movimientos. Además, esta opción brinda la posibilidad de crear rutas y problemas de escalada con diferentes grados de dificultad, lo que resulta ideal para entrenamiento y competiciones.

Otra opción es colocar dos franjas de presas, una para manos y otra para pies, a lo largo de la pared. Esta distribución permite que los escaladores se muevan en horizontal sin ganar altura, lo que es ideal para trabajar la resistencia y la técnica de movimientos. Esta distribución es comúnmente utilizada en circuitos de entrenamiento en los que se busca mejorar la resistencia y la capacidad de movimientos laterales. También es una buena opción para principiantes, ya que facilita el aprendizaje de las técnicas básicas de escalada.

¿Qué altura tiene un rocódromo?

¿Qué altura tiene un rocódromo?

Los rocódromos indoor, también conocidos como paredes de escalada, son estructuras artificiales diseñadas para simular la experiencia de escalar en roca. Estas instalaciones están compuestas por paneles de diferentes tamaños y formas, que se encuentran dispuestos verticalmente. La altura de un rocódromo puede variar dependiendo del diseño y las dimensiones del espacio en el que se encuentra ubicado.

En general, los rocódromos indoor tienen alturas que oscilan entre los 8 y 20 metros. Sin embargo, existen rocódromos de mayor envergadura que pueden llegar a alcanzar alturas de hasta unos 50 metros, permitiendo recorrer distancias aún mayores. Estas instalaciones suelen contar con diferentes niveles de dificultad, desde principiante hasta avanzado, para adaptarse a las diferentes habilidades y capacidades de los escaladores.

Es importante destacar que, al practicar escalada en un rocódromo, es necesario contar con un equipo de escalada completo y adecuado para garantizar en todo momento tu seguridad y la protección ante posibles caídas. Esto incluye el uso de arneses, cuerdas, mosquetones y cascos, entre otros elementos de protección personal. Además, es fundamental recibir un entrenamiento adecuado y seguir las instrucciones y normas de seguridad establecidas por el rocódromo y los instructores.

¿Cómo se llaman las piezas del rocódromo?

¿Cómo se llaman las piezas del rocódromo?

Las presas son las piezas esenciales que conforman el rocódromo y permiten a los escaladores desafiar su destreza y habilidades. Estas piezas, fabricadas en diferentes materiales como resina, fibra de vidrio o poliuretano, se caracterizan por tener formas y tamaños muy variados. Algunas presas son pequeñas y redondeadas, mientras que otras son más grandes y angulosas. Además, suelen tener texturas rugosas que proporcionan agarre a los escaladores.

Cada presa cumple una función específica en el rocódromo. Algunas están diseñadas para simular agarres naturales, como salientes, regletas o cantos. Otras, en cambio, imitan elementos de la naturaleza como piedras, rocas o incluso troncos de árboles. Además de su función principal, las presas también pueden tener diferentes colores, lo que permite crear recorridos con distintos niveles de dificultad. De este modo, los escaladores pueden enfrentarse a nuevos desafíos y mejorar sus habilidades de escalada.

¿Quién inventó el rocódromo?

El rocódromo fue inventado por Don Robinson, un profesor de educación física en la Universidad de Leeds. Robinson construyó el primer rocódromo después de observar que muchos escaladores sufrían lesiones al volver a la actividad después de un largo período de inactividad durante el invierno. La falta de práctica y el debilitamiento de los músculos eran las principales causas de estas lesiones.

Con el objetivo de proporcionar una forma segura y controlada de practicar la escalada en interiores, Don Robinson diseñó y construyó el primer rocódromo en la década de 1960. Este rocódromo consistía en una estructura de paredes y agarres artificiales que imitaban las condiciones de una escalada en roca real. Con el tiempo, este invento revolucionó la forma en que los escaladores entrenan y practican, permitiéndoles mantenerse en forma y mejorar sus habilidades incluso durante los meses de invierno.

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