Instalar puerta corredera exterior: una solución práctica y funcional para tu hogar.

Si estás buscando una solución práctica y funcional para tu hogar, considera instalar una puerta corredera exterior. Este tipo de puertas son ideales para aprovechar al máximo el espacio disponible, ya que se deslizan de manera horizontal en lugar de abrirse hacia afuera o hacia adentro.

Además de su practicidad, las puertas correderas exteriores también pueden añadir un toque moderno y elegante a la estética de tu casa. Son perfectas para conectar el interior y el exterior, permitiendo una fácil transición entre ambos espacios.

En este post, te contaremos todo lo que necesitas saber sobre la instalación de puertas correderas exteriores. Desde los diferentes tipos de materiales disponibles hasta los costos asociados y los beneficios que ofrecen. ¡Sigue leyendo para descubrir cómo esta solución puede mejorar tu hogar!

¿Cuánto cuesta poner una puerta corredera?

El costo de poner una puerta corredera puede variar dependiendo de varios factores, como el tamaño de la puerta, el material utilizado, el diseño y la complejidad de la instalación. En general, el precio de una puerta corredera puede oscilar entre 200€ y 1000€.

El costo de la instalación dependerá de si se trata de una instalación nueva o de reemplazo. En el caso de una instalación nueva, puede ser necesario hacer modificaciones en la estructura de la pared para adaptarla a la puerta corredera, lo que puede aumentar el costo. Por otro lado, si se trata de una instalación de reemplazo, el costo puede ser menor, ya que no será necesario hacer modificaciones estructurales.

Es importante tener en cuenta que estos precios son solo una estimación y pueden variar según el proveedor y la ubicación geográfica. Es recomendable solicitar varios presupuestos y comparar precios antes de tomar una decisión.

¿Cuánto espacio se necesita para instalar una puerta corredera?

¿Cuánto espacio se necesita para instalar una puerta corredera?

Para instalar una puerta corredera, se necesita un espacio mínimo para que la puerta pueda deslizarse correctamente. En el caso de las puertas correderas de madera o vidrio, se recomienda contar con un espacio de alrededor de 72-73 centímetros para el tamaño de la hoja de la puerta. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el hueco de paso será aproximadamente unos 3 centímetros menos que el tamaño de la hoja.

Además del espacio necesario para la hoja de la puerta, también es indispensable disponer de un espacio lateral para que la puerta corredera pueda deslizarse de manera adecuada. Este espacio lateral permitirá que la puerta se desplace sin dificultad, evitando cualquier tipo de obstrucción.

¿Qué tipos de puertas correderas hay?

¿Qué tipos de puertas correderas hay?

Existen diferentes tipos de puertas correderas que se adaptan a las necesidades y características de cada espacio. Algunos de los tipos más comunes son:

Puertas correderas de una hoja: Este tipo de puertas se componen de una única hoja que se desliza horizontalmente a lo largo de un riel. Son ideales para espacios reducidos donde no es posible abrir una puerta convencional.

Puertas correderas enfrentadas: Estas puertas cuentan con dos hojas que se deslizan en direcciones opuestas y se encuentran en el centro cuando están cerradas. Son una opción elegante y funcional para separar ambientes o para acceder a balcones o terrazas.

Puerta corredera + fijo: Este tipo de puerta combina una hoja corredera con una parte fija. La hoja corredera se desliza y la parte fija puede ser de cristal, permitiendo una mayor entrada de luz natural.

Puertas correderas paralelas: En este caso, las hojas de la puerta se deslizan en la misma dirección y se colocan una al lado de la otra cuando están cerradas. Son una opción práctica y estética para separar ambientes o para acceder a jardines o patios.

Puerta corredera para esquina: Este tipo de puerta se utiliza cuando se necesita una apertura amplia en una esquina. Las hojas se deslizan hacia ambos lados, permitiendo una apertura total del espacio.

Correderas telescópicas: Estas puertas se componen de varias hojas que se deslizan una dentro de la otra, permitiendo una apertura más amplia en espacios reducidos.

Correderas plegables: Este tipo de puertas se pliegan sobre sí mismas al abrirse, ocupando menos espacio que las puertas correderas convencionales. Son una opción práctica para espacios pequeños.

Correderas apilables: Estas puertas cuentan con varias hojas que se deslizan y se apilan en un lateral cuando están abiertas, permitiendo una apertura total del espacio.

¿Qué es un casoneto de puerta corredera?

¿Qué es un casoneto de puerta corredera?

Un casoneto de puerta corredera es una estructura especialmente diseñada para facilitar la instalación de puertas correderas y permitir que estas se deslicen y queden completamente ocultas dentro de la pared. Esta estructura, también conocida como armazón o caja de puerta corredera, se compone de un marco sólido y resistente que se instala en la pared y que permite que la puerta se deslice suavemente a través de él.

El casoneto suele estar fabricado en materiales como el acero galvanizado, el aluminio o la madera, y se coloca dentro de la pared durante la fase de construcción o renovación de una vivienda. Su principal función es mantener la puerta corredera perfectamente alineada y protegerla de posibles daños, al mismo tiempo que proporciona un acabado estético y discreto, ya que la puerta queda completamente oculta cuando se encuentra en posición cerrada.

Además de su funcionalidad, los casonetos de puerta corredera ofrecen ventajas adicionales, como la optimización del espacio, ya que al no requerir espacio adicional para la apertura de la puerta, se pueden aprovechar mejor las áreas de paso y los muebles cercanos. También proporcionan mayor privacidad y aislamiento acústico, ya que al estar totalmente encajada en la pared, la puerta corredera ofrece un cierre hermético que impide la entrada de ruido o corrientes de aire.

¿Cómo funciona el mecanismo de una puerta corredera?

El mecanismo de una puerta corredera consta de varios componentes que trabajan en conjunto para permitir el deslizamiento suave y eficiente de la hoja de la puerta. Estos componentes incluyen el riel, los rodillos, el sistema de guías y el sistema de cierre.

El riel es una pieza larga y recta que se instala en el suelo o en la parte superior del marco de la puerta. Este riel proporciona una superficie de deslizamiento para los rodillos que se encuentran en la parte inferior de la hoja de la puerta. Los rodillos están montados en un soporte y se deslizan sobre el riel, permitiendo que la puerta se mueva de manera suave y sin esfuerzo.

El sistema de guías está compuesto por una serie de perfiles y juntas que se instalan en los laterales de la puerta y en el marco. Estas guías aseguran que la hoja de la puerta se mantenga alineada y en posición vertical durante el deslizamiento. También evitan que la puerta se salga de su posición o se desvíe del riel.

El sistema de cierre es otro componente importante en el mecanismo de una puerta corredera. Este sistema permite asegurar la puerta en su posición cerrada, evitando que se abra de forma accidental. Puede ser un mecanismo de pestillo o una cerradura, dependiendo del nivel de seguridad requerido.

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